Servicio · Distribución
Motor de búsqueda
Un único punto de consulta sobre GDS, NDC y conexiones directas, con caché de tarifas y respuestas en milisegundos.
Una sola consulta sobre tres mundos distintos
El inventario aéreo no vive en un solo sitio. Una parte se distribuye por los sistemas globales clásicos, otra por los canales NDC que cada aerolínea despliega a su ritmo, y otra solo existe en la conexión directa con el transportista. Buscar en los tres a mano es inviable en un mostrador con clientes esperando; buscar solo en uno significa perder alternativas reales.
Nuestro motor consulta las tres vías en paralelo, normaliza lo que devuelven y presenta una lista única. Cada resultado conserva la marca de su procedencia, porque de ella dependen la forma de emitir, quién puede modificar el billete después y qué servicios accesorios pueden añadirse en el momento de la venta.
Qué aporta cada fuente
| Fuente | Fuerte en | A tener en cuenta |
|---|---|---|
| GDS | Cobertura amplia, interlínea, reemisión estandarizada | Contenido accesorio limitado en algunas compañías |
| NDC | Ofertas segmentadas, equipaje y asiento en la misma respuesta | Cada aerolínea despliega su propio subconjunto de funciones |
| Directa | Tarifas que no salen a distribución, disponibilidad de último minuto | Reglas de cambio propias, gestión posterior menos estándar |
Tarifas publicadas y tarifas negociadas
La tarifa publicada es la que la compañía difunde por los canales habituales: cualquier emisor puede acceder a ella y sus reglas son públicas. La negociada responde a un acuerdo concreto —de mercado, de volumen, de corporativo— y suele arrastrar restricciones propias: punto de venta autorizado, prohibición de reventa, forma de pago obligatoria o combinabilidad limitada con otras clases.
En la lista de resultados ambas conviven, pero nunca se confunden: la negociada muestra el código del acuerdo aplicado y una nota con la restricción principal. Así el mostrador sabe, antes de prometer nada, si esa tarifa puede venderse a ese cliente concreto.
La clase de reserva importa más que el precio
Dos billetes al mismo importe en clases distintas pueden tener reglas de cambio opuestas. El motor muestra siempre la letra de clase junto al precio y despliega la regla completa con un clic, sin salir del resultado.
Caché de tarifas y relación look-to-book
Consultar disponibilidad cuesta dinero: cada petición a una aerolínea consume recursos suyos, y por eso los proveedores vigilan la relación entre búsquedas y reservas, la llamada relación look-to-book. Una agencia que busca mucho y emite poco acaba viendo cómo se degradan sus tiempos de respuesta o cómo el proveedor le retira contenido.
Para evitarlo, el motor mantiene una caché de resultados con vigencia corta y diferenciada por tipo de trayecto: más larga en rutas estables de largo radio, muy corta en salidas próximas donde la disponibilidad cambia por minutos. Cuando un resultado procede de caché se indica con la marca horaria, y la tarificación final —el paso previo a la emisión— siempre se hace contra el proveedor en tiempo real.
El resultado práctico es doble: la primera pantalla aparece rápido y la relación de consultas por reserva se mantiene en valores que los proveedores aceptan sin penalizar a su agencia.
Cómo se presenta el resultado
La pantalla está pensada para leerse de un vistazo mientras se habla por teléfono. Cada fila muestra el itinerario con sus escalas y tiempos de conexión, el transportista operador cuando no coincide con el comercializador, la clase de reserva, el importe total con impuestos y tasas incluidos, la franquicia de equipaje y un indicador de la regla de cambio: libre, con penalización o no permitido.
Los filtros son los que un profesional necesita, no los de un buscador de consumo: número máximo de escalas, alianza, tiempo mínimo y máximo de conexión, exclusión de cambios de aeropuerto en la misma ciudad, y filtro por fuente cuando se quiere trabajar solo con contenido emitible por un procedimiento concreto.
Todo lo que se ve en pantalla está también disponible por la API, con los mismos identificadores, de modo que una agencia puede empezar por la interfaz web y migrar después a su propio motor sin rehacer nada.
Puesta en marcha
El alta del motor se resuelve en pocos días. Configuramos los puntos de venta, las fuentes que corresponden a su contrato, las reglas de visualización que prefiera —por ejemplo, ocultar por defecto las combinaciones con más de dos escalas— y los perfiles de usuario de su equipo.
Después vienen dos sesiones de formación: una centrada en la lectura de reglas tarifarias y otra en el flujo completo de venta, desde la búsqueda hasta la emisión. A partir de ahí, el acompañamiento del responsable de cuenta se mantiene durante el primer mes, revisando con usted los expedientes que hayan dado problemas.
Pruebe el motor con sus diez rutas principales
Abrimos un entorno de pruebas con datos representativos para que su equipo lo maneje sin compromiso.